Hola, mi nombre es Viviana y quiero contarles quien soy...
Soy muchas cosas. Y durante mucho tiempo pensé que tenía que elegir una.
Soy psicóloga, artista, mamá, deportista. Pinto, dibujo, diseño, creo. Me gusta aprender cosas nuevas, moverme, explorar y transformar ideas en algo concreto.
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Siempre hubo algo que se repitió en todo lo que hago: la necesidad de crear y de expresarme.
La pintura fue —y sigue siendo— uno de mis lugares favoritos. Cuando pinto puedo perder la noción del tiempo. También encontré algo parecido en la música, en el movimiento y en el deporte: esa sensación de estar completamente presente, conectada con lo que estoy haciendo.
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Y quizás de ahí nace Aerius.
Aerius no empezó simplemente como una marca de ropa deportiva. Empezó como una manera de unir muchas partes de mí que durante años parecían pertenecer a mundos diferentes.
Mi mirada como psicóloga me enseñó a observar a las personas, sus historias, sus emociones y aquello que las hace sentirse ellas mismas. El arte me enseñó a mirar los detalles, los colores, las formas y la belleza de lo imperfecto. El deporte y el movimiento me enseñaron disciplina, fuerza, perseverancia y, sobre todo, el placer de habitar el cuerpo.
Aerius es un poco todo eso.
Es ropa para moverse, entrenar, crear y sentirse cómoda en la propia piel. Pero también es una forma de expresión.
Porque creo que lo que hacemos con nuestro cuerpo también cuenta quiénes somos.
No creo en encasillarnos en una sola versión de nosotros mismos. Podemos ser fuertes y sensibles. Disciplinados y creativos. Podemos entrenar, bailar, pintar, cantar, trabajar, criar, empezar algo nuevo a los 30, a los 40, a los 50… y seguir descubriendo quiénes somos.
Eso también es Aerius.
Una marca que nació de mi propia necesidad de crear y que fue creciendo junto a una comunidad de mujeres que, como yo, encuentran en el movimiento mucho más que ejercicio.
Encuentran libertad.
Encuentran desafío.
Encuentran una manera de expresarse.
Y, a veces, simplemente ese momento en el que todo lo demás desaparece y ahí estás vos.
Ese es el espíritu de Aerius.